
San Petersburgo, 13 de noviembre, RIA Novosti. Rusia tiene un margen para aumentar las emisiones de gases de efecto invernadero en el próximo decenio sin perjuicio de sus compromisos internacionales, manifestó hoy Oleg Anísimov, profesor del Instituto ruso de Hidrología.
"El volumen actual de las emisiones de invernadero en Rusia está un 30% por debajo del nivel de hace dos décadas. Por tanto, la obligación de reducirlas en un 10-15% en relación con 1990 significa, de hecho, que el país puede incrementarlas durante algún tiempo", precisó el experto.
Anísimov agregó que Rusia no va a superar el límite previsto para 2020 incluso, si continúa aumentando estas emisiones a un ritmo anual del 2-3% en el próximo decenio.
Es una ventaja muy importante, pues le deja a Rusia la opción de asegurar el crecimiento económico sin peligro de multas o vender el excedente de su cuota de acuerdo con los mecanismos estipulados en el Protocolo de Kioto que sigue en vigor hasta 2012.