Opiniones
Ariel Cohen: "Las desavenencias por Siria e Irán complican el reinicio de las relaciones de Rusia y EEUU"

Ariel Cohen
© RIA Novosti. Serguei PiatakovEntrevista con Ariel Cohen
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RIA Novosti publica una serie de entrevistas sobre temas candentes de la campaña electoral de 2012. Ariel Cohen es un célebre politólogo estadounidense, experto en temas rusos y eurasiáticos, además de analista de la Fundación Heritage en Washington.
-¿Qué retos y problemas tendrá que afrontar el nuevo presidente de Rusia en materia de relaciones con EEUU?
-Yo diría que Estados Unidos tendrá que tratar con un presidente ruso que no siempre confía plenamente en sus socios estadounidenses, considerando que tiene motivos para no hacerlo.
-¿Está hablando de Vladimir Putin?
-Por supuesto.
-¿Usted está seguro de que ganará las elecciones presidenciales?
-Por ahora, no tengo ninguna duda. Y conociendo su postura tras haber hablado con él y leído sus trabajos, quiero destacar que Putin desconfía de Estados Unidos. En cuanto a EEUU, ya declaró que seguirá trabajando con el presidente que gane. Por otra parte, hay que destacar que mientras los precios de petróleo sean altos Rusia podría recrudecer su postura respecto a EEUU en una serie de temas importantes. Pero en cuanto empiecen a bajar empezarán los problemas. En Afganistán, los objetivos de Rusia y EEUU coinciden, ya que ambos países están interesados en impedir que los talibán tomen el poder y supongan una amenaza en Asia Central. Los intereses en este punto son comunes, de ahí la cooperación en el proyecto de la vía logística septentrional, la Northern Distribution Network (NDN), por la que las fuerzas estadounidenses reciben en Afganistán sus suministros militares de Europa através del territorio de Asia Central.
Otro tema relevante son las relaciones con China: por un lado, para Rusia es un importante socio económico, pero por el otro a Rusia no le gusta la creciente presencia económica de este país en Asia Central. El rápido crecimiento de la economía china conlleva el crecimiento de su poder militar, y no hay que olvidar que Rusia tiene 7.000 kilómetros de frontera con China. Estas circunstancias hacen posible un diálogo entre Rusia y EEUU con respecto al pujante poderío chino.
En cuanto a Irán y Siria, Rusia tiene una postura muy dura demostrando a todo el mundo que no deja a sus aliados; a diferencia de Estados Unidos, que sí abandonó a Mabarak. Aun si el régimen de Asad se derrumbara, cosa que en mi opinión sucederá en los próximos seis meses si no antes, Rusia ya ha demostrado que defiende a los suyos. Moscú tiene también unas relaciones estrechas con Bagdad y apoya a Irán si no como su aliado, al menos como adversario de su adversario.
-¿Ve a EEUU como un adversario?
-Sí, claro. En cuanto a Europa, la tensión entre Rusia y EEUU podría aumentar si Moscú empieza a aprovechar algunas posibilidades que ofrece la coyuntura europea actual. Por ejemplo, si empieza a comprar activos estratégicos como un puerto, una terminal o una tubería en Grecia o en otros países. Aunque también dependerá de la relevancia y localización de estos activos. Porque no hay que olvidar que la situación de Estados Unidos ahora no está tampoco para tirar cohetes, sino para ir tirando. Tuvo que reducir gastos en defensa, compromisos militares en el Oriente Próximo y en otras regiones... Todo denota que esta crisis financiera supone ciertas limitaciones en cuestiones geopolíticas. No las calificaré de retirada pero sí de revisión de prioridades. Pero por ahora Estados Unidos no planea abandonar Oriente Próximo a pesar de la tensión en la región, ya que la llamada 'primavera árabe' ha pasado al estado de 'caos árabe', varios regímenes pro-estadounidenses se derrumbaron o tienen un incierto futuro.
-¿Cree que se pueden esperar cambios importantes en las relaciones ruso-estadounidenses tras las elecciones presidenciales en ambos países?
-Creo que Rusia prefiere que Barack Obama sea reelegido porque su postura con respecto a Rusia es más blanda, él se agarra a la idea del “reinicio” de las relaciones ruso-estadounidenses como si fuera un salvavidas. Pero el problema es que las desavenencias en materia de defensa antimisiles, en el conflicto en Siria, en torno a Irán y otros asuntos complican este proceso.
-¿Cree que los principales problemas que frenan el 'reinicio' son discrepancias en torno a Irán, Siria y el escudo antimisiles?
-Por el momento sí. Es muy fácil conseguir que las complicadas relaciones entre Rusia y EEUU entren en la fase de crisis. ¿Qué pasará si eligen a Romney? Es un político, muy pragmático que se ocupará básicamente de los problemas económicos heredados de Obama. A pesar de que le pintan como si fuera un monstruo, yo creo que no pasará nada esencialmente nuevo en las relaciones ruso-estadounidenses.
-¿Cree que Rusia y EEUU conseguirán ponerse de acuerdo en materia de defensa antimisiles?
-Creo que no. Creo que las posturas adoptadas por la administración del presidente de EEUU y por la parte rusa, al menos las que se dan a conocer, son mutuamente inadmisibles. Pero es lo se da a conocer, no sabemos qué es lo que pasa a puerta cerrada. Esperemos que las partes encuentren el compromiso para solucionar esta crisis.
-¿Qué amenaza supone esta crisis en caso de no ser resuelta?
-En primer lugar, podría terminar en que parte de los aliados europeos de EEUU se pasaran al bando de Rusia. Por ejemplo, los alemanes podrían decir: "¿Pero por qué no cedéis y dais a los rusos lo que ellos piden?" Segundo, cualquier crisis de esta índole es un argumento para los que no quieren que Rusia y EEUU tengan buenas relaciones, por ejemplo el señor Rogozin. Un conflicto de este tipo puede complicar los demás asuntos. El hecho de que Rogozin ya haya empezado a hablar de suspender los suministros a Afganistán es un buen ejemplo de lo frágil que es este equilibrio.
¿Qué más puede suceder? Un problema serio lo pueden representar las masivas acciones de protesta el 4 de marzo o en días sucesivos. Porque si el gobierno ruso llega a usar fuerza para aplacarlas, provocará una reacción negativa en Washington. Habría que preguntarse ¿a quién le importa hoy en día en Rusia la reacción de Washington? Pues yo espero que importe a alguien.
-¿Qué problemas de las relaciones bilaterales tendrán que afrontar los nuevos presidentes de Rusia y de EEUU en primer lugar?
-Me parece que es muy importante llegar a un acuerdo con respecto a Irán, porque representa una amenaza no solo para los aliados de EEUU en Oriente Próximo, no solo para los europeos, sino también para Rusia. El Kremlin no está dispuesto a tolerar un Irán que tenga los misiles equipados con ojivas nucleares, que pueden alcanzar las ciudades rusas. La solución a este problema está en prohibir a Irán realizar el programa nuclear militar. No me estoy refiriendo a la central de Bushehr, a los fines pacíficos o a lo que Irán tiene derecho a hacer en virtud de las normativas de la Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), sino a lo que Irán está ocultando e intentado hacer al límite de lo legal.

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